El smartphone ha tocado techo

Durante los últimos quince años, la interfaz de usuario por excelencia ha sido la pantalla táctil de cristal que llevamos en el bolsillo. Todos los años, los principales fabricantes lanzan dispositivos que son básicamente idénticos: rectángulos negros un poco más rápidos, con mejores cámaras y pantallas más brillantes. Sin embargo, esta evolución incremental da muestras de agotamiento. El mercado busca el siguiente salto revolucionario en la interacción hombre-máquina.

En el horizonte de los próximos dos años, la tendencia no es añadir más pantallas a nuestras vidas, sino todo lo contrario: hacer que el software sea invisible a través de interfaces conversacionales e IA contextual.

El auge de los dispositivos ‘ambientales’ y de voz

Los primeros intentos de crear hardware de Inteligencia Artificial independiente (como pines inteligentes o asistentes dedicados) han servido de aprendizaje. Aunque todavía dependen del soporte del smartphone clásico, han marcado el camino de la interfaz por voz. Las gafas inteligentes de marcas líderes, equipadas con altavoces direccionales, cámaras discretas y sensores de movimiento, están demostrando ser el factor de forma más natural para interactuar con la IA.

Imagina caminar por la calle y preguntar en voz alta: ‘¿A qué hora pasa el próximo tren a Madrid?’ o ‘¿Me queda saldo en mi cuenta de créditos de trabajo?’, recibiendo una respuesta instantánea y privada directamente en tu oído, sin necesidad de sacar el teléfono, desbloquearlo, buscar la aplicación e introducir texto.

Cómo se adaptará el desarrollo de software a esta transición

Para los desarrolladores de aplicaciones, este futuro plantea un cambio radical. Las interfaces ya no consistirán en menús anidados y botones vistosos, sino en flujos de datos estructurados para que los asistentes virtuales los procesen al vuelo. En Corandar ya nos estamos preparando para este cambio, diseñando nuestras bases de datos y la arquitectura de nuestros productos para que sean compatibles con accesos directos de voz del sistema, widgets inteligentes de pantalla de bloqueo y futuros motores contextuales.